Si, lo reconozco, soy un mierda pegado. Si, lo digo con todas las de la ley, me encanta vivir de los recuerdos. Mis amigos me retan, mis papás también, hasta yo lo hago, pero es innegable; me encata vivir del recuerdo, será porque no ha llegado la persona indicada, o porque yo no la quiero encontar o simmplemente no existe, pero la verdad es que no podemos negar que el corazón manda mucho más que cabeza.
Ya quisieramos nosotros que mandara la cabeza para así poder decirle a esa persona que te engañó, te basureó y todas esas cosa malas que nos puedes hacer nuestras malas parejas, decirle, "chao, filo contigo, hasta nuca, espero no verte".
Pero que pasa en realidad, uno se queda pegado, pensando en qué se equivocó uno, cual fue el error que cometió, en que estuvo mal.
Nunca sabremos por que pasa eso, pero lo que si es claro es que personas pegadas, eternos enamorados o poetas de la esperanza existirán siempre.
Como podría decir alguien por ahí..."el aire huele a tí, la casa se cae a pedazos porque no estás aquí, mi cama se hace fría y gigante porque no estás ahí, mis lágrimas son charquitos que caen a mis pies..te mando versos de agua..."
te mando versos de agua, solo versos de agua, porque son los que yo vería.
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